El ayuntamiento de Benidorm quiere acabar
con la mendicidad en las calles y para ello ha aprobado una ordenanza
donde se prohíbe pedir en la calle, sobre todo menores, y las sanciones
pueden alcanzar los 750 euros.
A los mendigos se les plantearán
alternativas como llevarlos a un centro a por comida o, si están
empadronados, que los servicios sociales les busquen una salida de la
calle. Si no están empadronados incluso podrían pagarles un billete de
autobús o tren hasta sus ciudades de origen.
La oposición dice que esta medida es
antisocial y hay que buscar salidas reales y efectivas para los
mendigos. Los turistas en su mayoría aseguran que no les molestan,
además no se han encontrado muchos mendigos en Benidorm y la mayoría
cree que si piden "es porque lo necesitan". Por su parte dos sin techo
dicen que nadie les ofrece una salida y no tienen otra opción que vivir en la calle.
Javier Céspedes Casero 4ºC
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